Saltar al contenido

Revisar pólizas seguro cada año: ahorra y evita sorpresas

¿Hace cuánto no revisas tus seguros?

La mayoría de la gente contrata un seguro, lo deja “andando”… y no vuelve a mirarlo hasta que pasa algo. Y justo ahí aparecen las sorpresas: coberturas que no valen para tu situación actual, franquicias que no recordabas, capitales desactualizados o servicios que ya no necesitas.

Revisar tus seguros una vez al año no es una pérdida de tiempo. Bien hecho, puede ahorrarte dinero y, sobre todo, evitar que te quedes corto de cobertura cuando más te hace falta.

Por qué una revisión anual te puede ahorrar dinero (y sustos)

Un seguro no es un “producto fijo”. Tu vida cambia y el riesgo también: reformas en casa, cambios de coche, nuevos conductores, alquileres, teletrabajo, placas solares, una hipoteca que se amortiza… Cada detalle puede significar pagar de más o estar infrasegurado.

La revisión anual sirve para dos cosas muy prácticas:

  • Eliminar lo que ya no necesitas (y bajar prima sin recortar lo importante).
  • Corregir lo que se ha quedado corto antes de que haya un siniestro.

Lo que suele pasar cuando no revisas tus pólizas

1) Pagar por coberturas que ya no te aportan

Ejemplo típico: cambiaste de coche y sigues pagando asistencia ampliada que apenas usas, o tienes coberturas duplicadas entre hogar y una tarjeta, o un seguro de decesos con servicios que ya no encajan con lo que quieres.

En Asturias lo vemos mucho cuando una segunda vivienda pasa a usarse menos (por ejemplo, un piso en Gijón que antes era “de diario” y ahora es de fines de semana). El seguro debería acompañar ese cambio.

2) Quedarte corto por capitales desactualizados

Esto es más común de lo que parece. A veces el continente o el contenido no están bien calculados, o se quedaron con valores antiguos. Y cuando llega un incendio, una fuga importante o un robo, aparece la temida regla proporcional: si aseguras por debajo de lo que corresponde, la compañía puede pagar menos.

Una revisión anual ayuda a ajustar el valor real de tu vivienda (y lo que hay dentro) sin pagar “por si acaso”. Se trata de asegurar bien, no de asegurar de más.

3) Cambios en tu vida que afectan al riesgo

Algunos cambios que conviene declarar y revisar:

  • Nuevos conductores (un hijo que empieza a conducir, por ejemplo).
  • Uso del coche: menos kilómetros, más ciudad, más carretera, trabajo a turnos…
  • Obras o reformas (cocina y baño suelen ser claves).
  • Teletrabajo con material profesional en casa.
  • Vivienda alquilada o cambio de inquilino.

Son cosas normales, pero en seguro “lo normal” cambia el contrato.

4) Cláusulas que no recuerdas hasta que hay un problema

Franquicias, límites por daños estéticos, exclusiones por filtraciones, condiciones de joyas o bicicletas… En la práctica, muchas sorpresas vienen de no haber repasado la póliza.

Por eso, cuando hablamos de revisar pólizas seguro, no hablamos de “mirar el precio”, sino de entender qué te cubre de verdad.

Qué revisar cada año: checklist en cristiano

Si quieres una guía sencilla para sentarte 15 minutos y salir con las ideas claras, aquí va un checklist práctico.

Seguro de hogar

  • Capital de continente: ¿corresponde a tu vivienda real (metros, calidad, reformas)?
  • Capital de contenido: ¿incluye lo que tienes hoy (electrodomésticos, muebles, tecnología)?
  • Daños por agua: ¿incluye localización y reparación de la avería?
  • Responsabilidad civil: importante si tienes familia, mascotas o recibes visitas.
  • Asistencia: ¿tiempos y servicios reales (cerrajero, urgencias, bricolaje)?

Seguro de coche

  • Tipo de cobertura: terceros, terceros ampliado o todo riesgo, según el valor y uso actual.
  • Franquicia: ¿te compensa o te aprieta si hay un golpe tonto?
  • Conductores: ¿están declarados los habituales?
  • Asistencia en viaje: ¿desde km 0? ¿Incluye remolcaje suficiente?
  • Valoración: nuevo/venal/mejorado, especialmente si tu coche ya tiene años.

Seguro de vida o accidentes

  • Capital asegurado: ¿sigue teniendo sentido con tu hipoteca actual?
  • Beneficiarios: ¿están actualizados (cambios familiares)?
  • Incapacidad: muchas familias se protegen solo en caso de fallecimiento y se olvidan de la incapacidad.

Seguros vinculados a hipoteca (ojo aquí)

Si tienes seguros “puestos con la hipoteca”, conviene mirarlos con calma. A veces el precio se mantiene alto por inercia, o las coberturas no son las más adecuadas para tu situación actual.

Una revisión anual no tiene por qué ser un lío. Simplemente es confirmar que pagas lo justo y que no hay letra pequeña que te deje vendido.

“Ahorrar” no siempre es pagar menos: es pagar mejor

Hay dos formas de perder dinero con un seguro:

  • Pagar de más por coberturas que no te aportan.
  • Pagar de menos y descubrirlo cuando tienes un siniestro.

El objetivo de revisar cada año es encontrar el equilibrio. En una casa de Siero, por ejemplo, puede ser más importante reforzar daños por agua y responsabilidad civil que añadir extras que nunca vas a usar. En un coche que duerme en la calle en Oviedo, quizá te interesa más el robo/lunas que un todo riesgo con franquicia alta que luego no aprovecharías.

Cómo hacemos una revisión anual en una correduría (sin marearte)

Una revisión bien hecha no es “cambiar por cambiar”. Es comparar y ajustar con sentido. En Arroyoastur solemos seguir un orden muy simple:

  • 1) Te preguntamos cambios (vivienda, coche, familia, uso, reformas).
  • 2) Miramos tu póliza actual: coberturas, límites, franquicias y capitales.
  • 3) Detectamos duplicidades o huecos (lo que sobra y lo que falta).
  • 4) Comparamos alternativas si tiene sentido, sin forzarte.
  • 5) Te lo explicamos claro: qué ganas, qué pierdes y cuánto cuesta.

Y lo más importante: si hay un parte, no te quedas solo con un teléfono y un número de expediente. Te acompañamos en el proceso.

Señales claras de que toca revisar ya

  • Han pasado más de 12 meses sin mirar nada.
  • Has hecho reformas o has comprado muebles/tecnología.
  • Tu coche ha cambiado mucho de valor (o de uso).
  • Tu vivienda ahora está alquilada o pasa más tiempo vacía.
  • Te suena eso de “creo que lo cubre…”, pero no lo tienes claro.

Si te identificas con una sola, ya compensa revisar pólizas seguro con calma y sin prisas.

Qué necesitas para la revisión (en 2 minutos)

  • La póliza o recibo (hogar, coche, vida… las que quieras revisar).
  • Un par de datos: cambios recientes, uso real, reformas, conductores.

Con eso ya se puede empezar. A partir de ahí, nosotros te ayudamos a ordenar todo para que tomes una decisión tranquila.

“¿Tienes dudas? Te lo miramos sin compromiso. Escríbenos por WhatsApp o llámanos. Arroyoastur, tu correduría de confianza en Asturias.”