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Seguro hogar diario: usos cotidianos que no imaginabas

Tu seguro de hogar no es solo para “grandes desgracias”

Cuando pensamos en el seguro de hogar, casi siempre nos viene a la cabeza lo peor: un incendio, una inundación seria o un robo. Y sí, para eso está. Pero la realidad es que muchos partes no llegan por “catástrofes”, sino por cosas pequeñas y muy del día a día.

De hecho, el seguro hogar diario (bien contratado) puede ayudarte en situaciones cotidianas que a veces ni se te pasan por la cabeza… hasta que te ocurre y lo pagas de tu bolsillo.

En Asturias, con casas antiguas, segundas residencias en el pueblo, humedad, y la vida normal de familia, estos “detalles” son más habituales de lo que parece. Vamos a verlo en cristiano.

1) La típica fuga de agua que empieza “sin importancia”

Un latiguillo del fregadero que gotea, una junta del inodoro que falla, una llave de paso que no cierra bien… y de repente tienes humedad en la pared o el techo del vecino.

¿En qué suele ayudarte el seguro?

  • Localización y reparación de la avería (según póliza): a veces cubre abrir y cerrar, otras solo localizar.
  • Daños por agua en tu vivienda: pintura, parqué, techos, rodapiés.
  • Daños a terceros (vecino de abajo): aquí entra la responsabilidad civil.

Lo que suele dar sorpresas

  • Que te cubran los daños, pero no la reparación de la tubería si es desgaste.
  • Que haya límites para la restauración estética (que quede igualado).

Ejemplo muy real: en un piso en Oviedo o Gijón, una fuga pequeña puede terminar en un parte con el vecino. Si tienes bien ajustada la responsabilidad civil, duermes más tranquilo.

2) La cerradura se estropea o te quedas fuera

Hay días en los que sales a tirar la basura y… puerta cerrada, llaves dentro. O la cerradura empieza a fallar y no gira como debería. Esto no suena a “siniestro”, pero puede costarte dinero y un buen disgusto.

¿Puede actuar el seguro?

  • Servicio de cerrajería de urgencia (asistencia en el hogar), según condiciones.
  • En algunos casos, cambio de bombín si hay robo o intento de robo.

Consejo práctico: revisa si tu póliza incluye asistencia 24h y en qué supuestos. Ahí es donde el seguro hogar diario se nota de verdad.

3) Roturas “tontas”: vitro, cristales, mampara

Una olla que cae y parte la vitro. Un portazo que raja un cristal. La mampara de la ducha que se rompe al moverla. Son accidentes domésticos, pero no son raros.

Lo habitual que se puede cubrir

  • Rotura de cristales (ventanas, espejos, puertas de cristal).
  • Vitrocerámica (en algunas pólizas está incluida, en otras es garantía opcional).
  • Loza sanitaria (ojo: no siempre).

Lo importante aquí no es solo “si lo cubre”, sino cómo lo cubre: si hay franquicias, límites o si te piden que sea rotura accidental.

4) El vecino te reclama… y no sabes ni por dónde empezar

Un daño que sale de tu casa (agua, caída de un objeto desde tu balcón, una maceta, un toldo que se suelta con viento) puede acabar en reclamación. Y a veces no es mala fe: es que el otro quiere arreglar lo suyo.

La clave del día a día: responsabilidad civil

La responsabilidad civil suele ser la gran desconocida, y es de lo más útil. Puede cubrir:

  • Indemnizaciones por daños materiales a terceros.
  • Defensa jurídica y gestión del siniestro.

En zonas con temporales y rachas de viento (costa y también interior), conviene revisar bien este punto, sobre todo en chalets o casas con jardín.

5) Robo… pero también “hurto” y pequeños destrozos

Cuando se habla de robo, la gente piensa en una casa desvalijada. Pero también hay situaciones más comunes: forzar la puerta y no llevarse casi nada, romper una ventana para entrar, o desaparición de objetos en un despiste.

Qué suele entrar

  • Daños por intento de robo (cerraduras, puertas, ventanas).
  • Robo de contenido (lo que hay dentro), con capitales y condiciones.
  • En algunos casos, atraco fuera de casa (garantía específica).

Detalles que marcan la diferencia

  • Diferencia entre robo y hurto (no es lo mismo a nivel de póliza).
  • Si la vivienda es habitual o segunda residencia (muy típico en Asturias).

6) Daños eléctricos: cuando “salta algo” y deja de funcionar

Una subida de tensión, un cortocircuito, un aparato que se estropea tras un corte de luz… Son cosas que pasan, especialmente en viviendas con instalación antigua o en épocas de tormenta.

¿Qué puede cubrir?

  • Daños eléctricos en la instalación.
  • En ocasiones, daños a electrodomésticos (no siempre, y con límites).

Aquí conviene revisar bien la letra pequeña: no es lo mismo la reparación de la instalación que el electrodoméstico, y no todas las pólizas lo tratan igual.

7) Asistencia en el hogar: el “manitas” que te salva una tarde

Algunas pólizas incluyen servicios de asistencia: fontanero, electricista, cristalero… incluso un servicio tipo “bricolaje” con horas limitadas.

Esto es de lo más parecido a un seguro hogar diario: no te cambia la vida, pero te soluciona un problema real sin tener que buscar a alguien a última hora.

Ojo con esto

  • Si el servicio es solo urgencias o también reparaciones no urgentes.
  • Si incluye mano de obra, desplazamiento y qué pasa con los materiales.

Mini checklist: lo que conviene revisar hoy (antes del susto)

  • Capital de continente: ¿está bien calculado o se quedó “de hace años”?
  • Capital de contenido: ¿refleja lo que realmente tienes en casa?
  • Responsabilidad civil: ¿el límite es razonable para tu situación (piso, chalet, mascotas)?
  • Daños por agua: ¿incluye localización, reparación y daños a terceros?
  • Roturas: ¿cubre vitro, cristales, sanitarios, mamparas?
  • Asistencia: ¿tienes cerrajero y reparadores 24h? ¿en qué supuestos?
  • Franquicias y límites: ¿cuánto pagarías tú si pasa algo “pequeño”?
  • Vivienda habitual vs segunda residencia: ¿está declarado correctamente?

Por qué muchas personas descubren tarde lo que tenían contratado

Porque a menudo se contrata por precio y se deja ahí, sin revisar. Y el problema no es pagar poco: el problema es pagar poco y creer que estás cubierto cuando no lo estás.

Ahí es donde una correduría marca diferencia: no se trata de venderte “más”, sino de que entiendas lo que tienes, lo que te falta y lo que realmente te compensa en tu caso.

Si eres de Grado, Siero, Laviana o cualquier zona de Asturias, cada vivienda tiene su historia: casa vieja de piedra, piso en comunidad, vivienda en alquiler, segunda residencia… y el seguro debería encajar con eso, no con una plantilla.

Cómo te ayudamos a dejarlo claro (sin líos)

Si nos enseñas tu póliza actual, lo normal es revisar contigo:

  • Qué cubre en el día a día y qué no.
  • Qué límites tienes en agua, roturas y responsabilidad civil.
  • Si el continente y el contenido están bien valorados.
  • Si hay garantías que pagas y no usas, o al revés: carencias importantes.

Y si hay que ajustar, se hace con sentido: ni recortar a ciegas ni inflar coberturas por sistema.

¿Tienes dudas? Te lo miramos sin compromiso. Escríbenos por WhatsApp o llámanos. Arroyoastur, tu correduría de confianza en Asturias.